Un espacio sobre los fundamentos de Lectio Divina
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"Tu oración es un diálogo con Dios. Cuando lees, Dios te habla; cuando oras, hablas tú a Dios." -San Agustín-

¿Qué es la Lectio Divina?

Es una "forma, método, ejercicio, práctica, modo, sistema o estructura monástica" para abordar las Sagradas Escrituras en espíritu de oración que consta de 4 pasos fundamentales: 

Lectio, Meditatio, Oratio y Contemplatio.


Pareciera la forma natural e inconsciente en que el Pueblo de Dios ha orado desde siempre usando las Sagradas Escrituras.

¿CUÁL ES SU OBJETIVO?

• Leer la Palabra con la perspectiva de Dios.                    

• Poder extraer y descubrir enseñanzas espirituales (principios) que Dios muestra en cada texto de las Escrituras y aplicarlos a mi vida diaria.

• Desarrollar un grado de mayor intimidad espiritual personal: amplia y fuerte.

¿CÓMO SE HACE?

Lectio

¿QUÉ DICE EL TEXTO? | ¿QUÉ SUCEDIÓ ALLÍ? 

a. En la lectura se busca entender: “QUÉ DICE EL TEXTO” en sí mismo de forma literal, su contenido auténtico. Es poder identificar objetivamente los elementos que están en el escenario bíblico para poder comprender el contexto (el sentido) de la situación en sí misma: 

i. Quién es el narrador, personajes, nombres, lugares.

ii. Conversaciones, sentimientos, propósitos, intenciones, qué hacen, cómo lo hacen, por qué lo hacen. 

iii. Descripciones, verbos y adjetivos. 

iv. Texto anterior y posterior, referencias históricas.

v. Cómo comienza y termina el relato.

vi. Identificar géneros/estilos literarios: histórico, fábula, alegoría, profético, cartas, etc.

b. Recomendaciones:

i. Lee el texto algunas 3 veces.

-Grupos: 3 personas que lean una vez.

ii. Subraya lo que te interpele y llame la atención.

iii. Pregunta por lo que no entiendes a alguna persona con autoridad.

c. Observaciones:

i. “Sin este momento, se corre el riesgo de que el texto se convierta sólo en un pretexto para no salir nunca de nuestros pensamientos.” Verbum Domini 87.


Es importante recalcar nuestra objetividad, honestidad y verdad, al momento de leer con detenimiento el texto para no adjudicar una interpretación o aplicación conveniente y vaga a nuestras circunstancias. Recuerda que la Palabra de Dios quiere retarte a hacer la mejor versión de ti, no consentir nuestras fallas. La misericordia de Dios está diseñada para consolar, reconfortar y levantarnos, no para estancar tu crecimiento. 

Meditatio

¿QUÉ ME DICE EL TEXTO?

a. “¿Qué nos dice el texto bíblico a nosotros? Aquí, cada uno personalmente, pero también comunitariamente, debe dejarse interpelar y examinar, pues no se trata ya de considerar palabras pronunciadas en el pasado, sino en el presente.” Verbum Domini 87

b. La meditación es sobre todo una búsqueda. El espíritu trata de comprender el porqué y el cómo de la vida cristiana para adherirse y responder a lo que el Señor pide. (Cat 2705)

c. Apropiarse y confrontar consigo mismo lo que se lee. (Cat 2706)

d. Es explorar el escenario o situación más allá de lo obvio y empezar a profundizar en las circunstancias hasta verte reflejado en ellas.

e. La meditación hace intervenir al pensamiento, la imaginación, la emoción y el deseo. Esta movilización es necesaria para profundizar en las convicciones de fe, suscitar la conversión del corazón y fortalecer la voluntad de seguir a Cristo. (Cat 2708)

f. Es el paso natural del Espíritu a identificarse al escuchar la Palabra de Dios.

i. ¿qué sentimientos brota en mí? ¿En qué me desafía? 

ii. Profundizar para saber qué me quiere decir mi Dios.


NOTA ACLARATORIA:

Hay que discernir cuando hay una relato particular, donde la Palabra expone un suceso único a un personaje bíblico y es exclusivamente aplicable a este personaje y obviamente no a nosotros. En estos casos, podemos, seguramente,  aprender algún principio bíblico para aplicar a nuestras vidas, pero debemos reconocer la exclusividad del hecho. Por ejemplo Mt. 16, 18: 

"Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia..."

En este caso se instituye a S. Pedro como el encargado de la Iglesia por encima a todos los apóstoles. El Papado.  Jesús dijo esto exclusivamente a Pedro, ni siquiera a otro apóstol. Por lo que nunca podríamos interpretar o aplicar que nosotros somos  "Pedro, la piedra". 

Oratio

¿QUÉ LE RESPONDO AL SEÑOR? 

a. La confrontación interna y profunda de la Palabra de Dios, producto de la meditación, suscita de forma natural y espontánea un estado de necesidad para hablar con Él.

b. “¿Qué decimos nosotros al Señor como respuesta a su Palabra? La oración como petición, intercesión, agradecimiento y alabanza, es el primer modo con el que la Palabra nos cambia.” Verbum Domini 87

c. Momento de dialogar y preguntar con sinceridad: ¿qué quieres de mi Señor? ¿qué cambio?

d. Se puede organizar alguna canción para el momento, o estar dispuestos si el Espíritu Santo lo suscita.  Es importante que quien la prepare, esté preparado para cantar y no obligue a nadie a seguirlo.  Solo permitir la naturalidad del proceso.

Contemplatio

¿QUÉ HE DESCUBIERTO HOY DEL SEÑOR?

a. Poder desvelar, encontrar, ver y apreciar lo que estaba buscando (meditando). Y que se revela y muestra más de lo que esperaba.

b. Disfrutar de la realidad, la verdad, la justa perspectiva. Disfrutar los resultados de tu exploración. 

c. Poder entender las cosas que Dios me quería decir.

d. “En la contemplación se puede también meditar, pero la mirada está centrada en el Señor.” (Cat 2709)

e. “Aceptamos como don de Dios su propia mirada al juzgar la realidad, y nos preguntamos: ¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida nos pide el Señor? San Pablo, en la Carta a los Romanos, dice: «No se ajusten a este mundo, sino transfórmense por la renovación de la mente, para que sepan discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que agrada, lo perfecto» (12,2). En efecto, la contemplación tiende a crear en nosotros una visión sapiencial, según Dios, de la realidad y a formar en nosotros «la mente de Cristo» (1 Co 2,16). La Palabra de Dios se presenta aquí como criterio de discernimiento, «es viva y eficaz, más tajante que la espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos.”  Verbum Domini 87

i. Al ver a Dios puedes también ver desde Él, todo lo demás.

f. “No se puede meditar en todo momento, pero sí se puede entrar siempre en contemplación, independientemente de las condiciones de salud, trabajo o afectividad.” (Cat 2710)

i. Es más que todo, un estado del alma.

¿Qué debemos evitar? 

a. Creer que sustituimos la Revelación de Cristo, o la autoridad de la Iglesia para interpretarla: (CAT 66/ 67/ 73)

i. La revelación de Dios culminó en su Hijo Jesucristo. Por tanto, no existe ninguna expresión de naturaleza divina o espiritual nueva que sustituya lo ya expresado por Jesús.  Entonces todo el conocimiento necesario y completo para la salvación de las almas, a nivel colectivo y personal, ha sido concluido de forma definitiva en la persona de Jesucristo. Los elementos y principios de conocer, entender y aplicar Su voluntad ya terminaron.

ii. RECUERDA: Es una aplicación del resultado de tu oración honesta, para crecimiento y desarrollo espiritual personal.

iii. No es un estudio teológico ¡Son tus diálogos con Dios!

Algo de su historia...

• Lectio Divina significa: literalmente “Lectura Divina” o “lectura de lo divino/espiritual.” 

• El término se le atribuye a Orígenes (siglo III) en una carta dirigida a su seguidor Gregorio.  El término utilizado por Orígenes fue “Theia Anagnosis”.

• La interpretación ha evolucionado hasta nuestros días como “Lectura Orante”.

• Sus inicios formales se le conocen desde la era del monacato (monasterios).

• En el siglo XII, el monje Cartujo Guigo II, estructura por primera vez los cuatro pasos en un escrito para monjes llamado “Escala de los Monjes”.

• Desde aproximadamente el siglo XIII (edad media) hasta el Concilio Vaticano II en los 1960’s no se promocionó activamente la práctica de Lectio Divina. 

• A esto pasos originales diversos grupos le han sugerido algunas variantes. Entre estas Actuar (Actio) después de Contemplar. También se incluye como si fuese parte del Contemplar (Contemplatio y Actio). 

Diálogos con Dios | 2023